Cuánto cobrar por uñas: cómo calcular el precio de tu servicio
En uñas el precio casi nunca se calcula: se copia. Se mira lo que cobra la del barrio, se le saca un poco porque estás empezando, y así queda durante meses. El problema es que ese número no sabe cuánto te cuesta a vos un gel importado, cuánto tardás en un capping ni cuánto pagás de alquiler.
Esta guía te muestra la cuenta completa, con los números que de verdad aparecen en un servicio de uñas. Si querés saltear la cuenta a mano, podés hacerla directo en la calculadora de precio de servicios: es gratis y no hace falta registrarse.
Los cuatro números de un servicio de uñas
Todo precio sano sale de la misma suma: insumos, tu tiempo, la parte de gastos fijos que le toca al turno y la ganancia que querés que le quede al negocio.
- Insumos: base, gel, top, primer, tips, cutter, limas, algodón, quitaesmalte, descartables y el desgaste del torno y la lámpara.
- Tu tiempo: los minutos reales del turno, incluidos preparación, retiro y limpieza de la mesa.
- Gastos fijos: alquiler o el espacio de tu casa, luz, internet, publicidad, la app de turnos.
- Margen: la ganancia del negocio, que es distinta de tu sueldo.
Cómo calcular el costo de insumos por servicio
El error más común es mirar el ticket de la compra y decir "gasté $150.000 en insumos este mes". Ese número no te sirve para poner precio. Lo que necesitás es cuánto insumo entra en un servicio.
La cuenta es simple: precio del envase dividido por los servicios que te rinde. Un gel constructor de $28.000 que rinde 35 aplicaciones son $800 por clienta. Una lima descartable de $900 que usás una vez son $900. Sumá todos los renglones y vas a tener el costo real, que en un capping suele estar entre $2.500 y $4.000.
El retiro: el tiempo que casi nadie cobra
Un retiro de semipermanente lleva entre 15 y 30 minutos. Si tu turno de capping dura 90 minutos pero cargás 60 porque "el retiro no cuenta", estás pagando vos esa media hora. En un mes de 20 clientas con retiro son 10 horas de trabajo regaladas.
Hay dos formas honestas de resolverlo: cargar la duración real del servicio completo, o separar el retiro como un adicional con su precio y su tiempo. Lo que no funciona es que exista en la agenda pero no en el precio.
Ejemplo: capping de 90 minutos
Tomemos una nail artist que trabaja sola, hace unos 100 servicios por mes y paga $300.000 de gastos fijos entre alquiler del espacio, luz, publicidad y apps. Quiere ganar $8.000 por hora de trabajo y cobra con Mercado Pago, que le descuenta un 5%.
- Insumos del capping: $3.000
- Tu tiempo: 1,5 horas × $8.000 = $12.000
- Gastos fijos asignados: $300.000 ÷ 100 servicios = $3.000
- Costo total: $18.000
Con 20% de margen y 5% de comisión, el precio recomendado es de $24.000. El precio mínimo —el que solo cubre costos y comisión, sin dejarte un peso de ganancia— es de $18.947. Cualquier valor por debajo de eso es plata que ponés vos.
Ese mismo capping, cobrado a $18.000 "porque redondea lindo", te deja $947 abajo por clienta. En 100 servicios son casi $95.000 mensuales de pérdida que se disfrazan de agenda llena. Podés probar tus propios números en la calculadora y ver el resultado al instante.
Cuánto vale tu hora si trabajás sola
No dividas el sueldo que querés por 160 horas mensuales: nadie hace uñas 160 horas. Entre respuestas de WhatsApp, compras de insumos, contenido para Instagram y clientas que no vienen, las horas con una mano adelante son bastante menos.
Contá solo las horas efectivas de atención. Si querés llevarte $800.000 por mes y atendés 100 horas reales, tu hora vale $8.000. Ese es el número que va en el cálculo, y es el que hace que "trabajar mucho" y "ganar bien" dejen de ser cosas distintas.
Errores frecuentes al poner precio en uñas
- Cobrar por color o por diseño sin contar los minutos que suma cada uno.
- No cargar el retiro ni la reparación de una uña rota en la duración del turno.
- Olvidar que la lámpara, el torno y las fresas se gastan y se reponen.
- Hacer promociones sobre un precio que ya estaba por debajo del costo.
- Tener el mismo precio hace ocho meses con insumos importados que subieron dos veces.
- Confundir el margen con un recargo: sumarle 20% al costo no deja 20% de ganancia.
Del precio a la agenda
Una vez que tenés el número, el paso que falta es que la clienta lo vea antes de reservar. Cuando cada servicio tiene su precio y su duración cargados, se terminan los "¿cuánto sale?" por WhatsApp y los turnos que se agendan mal porque nadie contó el retiro.
Podés ver cómo queda una agenda para uñas en la página de turnos para estética y uñas, y si querés armar la lista completa te sirve la guía de lista de precios para manicura con ejemplos.






