Cómo calcular el precio de un servicio de peluquería
La peluquería tiene un problema que otros rubros no tienen: dos clientas con el mismo servicio pueden costarte el doble una que la otra. Un color de raíz en pelo corto lleva un pomo de tintura y 90 minutos; el mismo color en pelo largo puede llevar tres pomos y tres horas de silla.
Por eso el precio de un salón no se resuelve con un número global, sino servicio por servicio. Podés hacer la cuenta de cada uno en la calculadora de precio de servicios y usar esta guía para saber qué cargar en cada campo.
El producto se calcula por gramo, no por pomo
La forma más precisa de saber cuánto producto entra en un servicio es pesarlo un par de veces. Si un pomo de tintura de 60 gramos cuesta $9.000 y en un retoque de raíz usás 40 gramos, ese servicio lleva $6.000 de tintura, más el oxidante, el shampoo, la máscara y los guantes.
Con dos o tres mediciones vas a tener el costo real por tramo de largo. Ese número es el que evita que el balayage —el servicio más vistoso del salón— sea también el que menos margen deja.
El tiempo de exposición no es tiempo perdido
En un color, buena parte del turno es la clienta esperando que el producto actúe. La silla está ocupada, pero tus manos están libres. Hay dos maneras de tratarlo y las dos son válidas:
- Cobrarlo a tarifa reducida: el trabajo activo va a tu valor de hora completo y la espera a una fracción, porque igual ocupa lugar y luz.
- Encastrar otro servicio: mientras actúa el color, entra un brushing o un corte corto. Es la forma más rentable de usar esos minutos.
Si vas por el segundo camino, te sirve la guía de cómo aprovechar los tiempos de espera entre turnos, que explica cómo marcar esas pausas sin romper la agenda.
Ejemplo: corte y color de 120 minutos
Un salón con dos profesionales, unos 150 servicios por mes y $600.000 de gastos fijos entre alquiler, expensas, luz, productos de limpieza y publicidad. La hora de trabajo se valúa en $10.000.
- Producto: $12.000
- Tiempo: 2 horas × $10.000 = $20.000
- Gastos fijos asignados: $600.000 ÷ 150 = $4.000
- Costo total: $36.000
Con 25% de margen y cobro en efectivo o transferencia (sin comisión), el precio recomendado es de $48.000 y la ganancia por servicio, $12.000.
Ejemplo: balayage de tres horas y media
El mismo salón, un balayage con $22.000 de producto y 210 minutos de silla, cobrado con tarjeta (5% de comisión):
- Producto: $22.000
- Tiempo: 3,5 horas × $10.000 = $35.000
- Gastos fijos asignados: $4.000
- Costo total: $61.000 · precio recomendado: $87.143
Acá se ve por qué el balayage no puede costar "un poco más" que un color: cuesta casi el doble de producir. Un salón que lo cobra $60.000 está trabajando gratis tres horas y media y encima pone la tintura.
Comisiones del equipo: son costo, no margen
Si trabajás con estilistas a porcentaje, esa comisión es mano de obra. Va dentro del valor de la hora que cargás en el cálculo, junto con lo que te pagás vos. Si en cambio la restás del margen, el salón termina con una ganancia que solo existe en el papel.
El margen es lo que le queda al negocio después de pagar producto, sueldos y comisiones. Es de ahí que sale reponer una planchita, pintar el local o sostener un mes de enero flojo.
Errores frecuentes en salones
- Cobrar el mismo color a todos los largos.
- Calcular el producto por ojo en vez de pesarlo una vez.
- No contar el lavado, el secado ni el peinado final en la duración.
- Tratar la comisión del estilista como si saliera del margen del salón.
- Sostener el precio de la lista impresa mientras el proveedor aumentó tres veces.
- Llenar la agenda de servicios largos sin seña, y perder el día entero cuando falla uno.
Después del precio, la agenda
Cuando cada servicio tiene su duración y su precio cargados, la agenda deja de superponerse sola y las clientas saben lo que van a pagar antes de sentarse. Mirá cómo funciona en la página de turnos para peluquerías o revisá el método general en cómo poner precios en un salón de belleza.






